Premios y otras cosas que hacen seguir hacia adelante


Premios y otras cosas que hacen seguir hacia adelante

Este año 2020 a pesar de ser una temporada dura para todo el mundo he tenido la suerte de recoger un par de galardones. Uno de ellos ya era conocido porque en la Feria de Ciudad Rodrigo esperan un año para hacer la entrega. El pasado 29 de agosto recogí el premio a mejor espectáculo de calle del 2019 (en la foto jun to con Inma Gonzalez de Mathausen, mejor espectáculo de sala y amiga). Además el 1 de agosto hicimos una bonita función en MAE (Muestra de Artes Escénicas del Sur) y la organización del festival entregó un único galardón al mejor espectáculo a Carman. Muy agradecido de mucha gente que hace posible que la cultura se mueva. Me gustaría compartir el discurso que preparé para recoger el premio en la feria de Ciudad Rodrigo.

«El 21 d agosto del año 2002, a las 12,30 de la mañana debutó como profesional en la 5ª Feria de teatro de Ciudad Rodrigo un joven de 19 años. Fue precisamente en este teatro, en el teatro nuevo, ahora llamado Fernando Arrabal. Este inocente chaval no tenía ni idea de lo que vendría a partir de ese momento. Empezó a aprender a cargar furgonetas, a conducirlas, a sujetar la escalera, a escribir proyectos y subvenciones, a intentar brillar en el escenario, a aprender el oficio del comediante, del actor, del titiritero… Este joven chaval acabó siendo actor de formación, músico de devoción y payaso de profesión, os voy a contar un secreto, ese joven soy yo, sigo siendo joven, aunque un poco más jodido, sigo aprendiendo de este oficio y lo he convertido en mi filosofía de vida. Desde entonces he pasado 5 veces por la feria como intérprete, 3 con con mis maestro de Teatro La Sonrisa, a quien dedico especialmente este premio (a mi tío/hermano Javier Rey, chistu) y 2 como creador individual Javier Ariza.

Soy de Briviesca, provincia de Burgos, de donde es mi madre, mi padre es de la Vall d’Arán en Lleida, mi abuelo de Almuñécar (Granada), mi abuela mitad francesa mitad aranesa, vivo en Madrid tras 8 años en Barcelona, después de estudiar en París y trabajar en Londres, he actuado con Payasos sin fronteras en Africa, Asia y América, tengo el alma occitana, el pensamiento flamenco y las piernas etíopes. Para los cirqueros soy muy teatrero, para los teatreros muy cirquero, para los músicos soy payaso y para los payasos…para ellos soy excepcionalmente normal. Dedico pues a este premio a mi familia por hacerme sentir excepcinal, a los payasos y las payasas por hacerme sentir normal y a mi novia por hacerme SENTIR! Con mayúsculas!

El año pasado vine con mi flamante bólido de 1968, un seat 600 con mucha historia, casi tantas historias como personas que nos miran y todos nos sentimos un poquito mejor, el público, el coche y yo. Y es que llegar aquí no ha sido fácil…no he podido estar tanto como deseaba con mi familia o con algunos de mis amigos, he perdido alguna relación sentimental por mezclar amor y trabajo, me ha dado un neumotorax y recibido tantos noes en festivales, ferias y otras programaciones que pensaba que era algo personal. Esta industria cultural es muy voraz y la gente joven lo pasa muy mal tras salir de la escuela con grandes sueños, de trasformar el mundo desde las tablas…pero la industria va por otro lado. Hay que jugar a unas reglas que se aprenden  en el oficio y esto estába fuera de mi ecuación artística. Asi que este premio se lo quiero dedicar a todos y todas los/las jóvenes que sueñan con cambiar el mundo desde las tablas.

En un mundo donde impera la razón solo los soñadores sobreviven y que mejor que un valiente idiota para soñar alto. El futuro será de los inútiles y de los incapaces porque somos más y somos tenaces en nuestra incapacidad y nunca van a convencernos de lo contrario. No van a poder detenernos, así que no nos estorben. (Se cuadra) El idiota Javier Ariza se dispone a cumplir su misión, un pequeño paso para Ariza y un gran paso para la humanidad.»

 

Write a Comment